El análisis de Bugonia de Yorgos Lanthimos
La película Bugonia ha sido recibida como la cuarta colaboración entre el director Yorgos Lanthimos y la actriz Emma Stone. Sin embargo, esta obra es considerada un remake algo desaborido y menos divertido de lo esperado. Si Stone llegara a ganar un tercer Oscar por Bugonia, el mérito sería notable, no solo por la hazaña de igualar a otras actrices, sino por lograrlo con una de las películas que ha sido calificada como más sosa de su director. Lanthimos, conocido por la estridencia y la falta de tabús, es percibido aquí como más constreñido y clásico. A pesar del formato y un final memorable, esta es vista como la versión menos marciana del director, una observación llamativa para una película sobre extraterrestres.
Una Trama Prometedora
La premisa de Bugonia es presentada como divertida y prometedora. La trama sigue a dos conspiranoicos de pueblo que secuestran a una ejecutiva de la gran ciudad. Este secuestro es motivado por la creencia de que ella es una extraterrestre. Los secuestradores culpan a la especie de la ejecutiva por los males del mundo. Por ello, se exige que ella los ponga en contacto con la nave nodriza. El objetivo de esta comunicación es negociar la liberación de la humanidad. No obstante, se ha señalado que después del rapto inicial y la primera conversación, las carcajadas prácticamente desaparecen de la cinta hasta que se alcanza el tramo final. Se percibe que a la cinta le faltan situaciones, irreverencia, ritmo y tensión.
El Tropiezo del Guion
La responsabilidad de las carencias percibidas no parece ser atribuida a Stone ni a Lanthimos, sino al guion. La película es un remake de la cinta surcoreana ‘Salvar el planeta Tierra’ (2003). A pesar de ser adaptada por Will Tracy (‘El menú’), se considera que tropieza con los problemas habituales de las revisiones de Hollywood. Se reporta que la crítica social es suavizada y el mensaje original se pierde en el camino. Esto reduce en gran medida la capacidad de la película para sorprender. Aunque Stone es valorada positivamente, se destaca que quien brilla es Jesse Plemons, en su papel de maníaco aterrador.
Valoración Final
La valoración general es que Bugonia queda a deber en diversión. El guion es descrito como vanidoso y barato, resultando menos ingenioso de lo que el director y la actriz han demostrado ser capaces. Aunque no se considera que sus actuaciones sean malas, esta cuarta colaboración es vista como la menos interesante y más previsible que alocada. El camino a los galardones es percibido como cuesta arriba. La película es salvada por su tramo final, el cual es calificado como memorable y digno de una entrada.