El director André Øvredal presenta Passenger como una pesadilla real
El director noruego André Øvredal desmitifica el viaje por carretera en Estados Unidos. El cineasta explora el lado más vulnerable y aterrador de esta experiencia. La película llega a las salas estadounidenses este 22 de mayo.
La historia sigue a Maddie, interpretada por Lou Llobell, y a Tyler, interpretado por Jacob Scipio. Esta joven pareja abandona su apartamento en Nueva York. Ellos deciden recorrer todo el país en una camioneta naranja.
El aislamiento en la ruta
Pronto descubren que la libertad de la carretera tiene un lado oscuro. El viaje se convierte en una experiencia de aislamiento y paranoia absoluta. El director explica su fascinación por conducir a través de Estados Unidos. Para él, esto representa un gran sueño para los extranjeros.
Sin embargo, el viaje también implica estar completamente solos en la ruta. Los viajeros están siempre a merced de distintos entornos desconocidos. Nadie sabe si habrá una gasolinera cerca ante una emergencia. Tampoco saben si un peligro acecha a la vuelta de la esquina.
Las reglas rotas de la carretera
Tyler y Maddie rompen las supuestas reglas de los viajeros. Las consecuencias de sus actos resultan sumamente graves para ellos. La pareja intenta socorrer a un automovilista en la carretera. Este conductor sufre un accidente devastador frente a sus ojos.
A partir de ese momento, una misteriosa presencia los persigue. Esta entidad transforma su viaje en una pesadilla sin final. El realizador noruego decidió introducir gradualmente a esta temible criatura.
El cineasta evita generar falsas expectativas en la imaginación del público. Por esta razón, el monstruo aparece de forma paulatina en la pantalla. Así se construye un ambiente de tensión constante y terror psicológico.