La película Arco proyecta una aventura optimista y ecológica
El cine de animación recibe una nueva joya con Arco, una obra dirigida por el francés Ugo Bienvenu. Esta cinta se sitúa en un punto intermedio entre un futuro cercano y otro más lejano para narrar una historia conmovedora. La crítica de Elsa Fernández-Santos destaca cómo la producción mezcla con maestría la soledad infantil con elementos de ciencia ficción como robots. Además, la narrativa aborda temas cruciales como el cambio climático y la ecología desde una perspectiva luminosa. La película se postula como una fuerte candidata al Oscar gracias a su enfoque singular.
Un Encuentro entre Tiempos
La trama nos presenta a Iris, una niña de diez años que vive en el año 2075. Su vida cambia cuando ve caer del cielo a un misterioso niño vestido con un traje de arcoíris. Este personaje proviene de un mundo renacido donde los habitantes viajan al pasado para rescatar especies vegetales extintas. La relación entre ambos protagonistas crea un puente simbólico y emocional. Iris decide ayudar al viajero en su periplo desafiando las normas de su propio entorno. Juntos inician una aventura que une dos dimensiones temporales distintas mediante la empatía y la solidaridad.
Estética Visual y Mensaje
El director apuesta por una estética de línea clara que recuerda a los trabajos de Moebius. Esta decisión visual aporta una belleza singular a la representación de un mundo en llamas que busca sanar. La película no se limita a mostrar el desastre ambiental. Arco propone que debemos permanecer en el presente para construir un futuro mejor. La unión de los nombres de los protagonistas forma un arcoíris que simboliza la esperanza entre la luz y el agua. Es una fábula necesaria sobre el amor y la supervivencia del planeta.